jueves, 3 de diciembre de 2009

Humorgasmus: Un día cualquiera...

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...hace 300.000 años.

lunes, 19 de octubre de 2009

Humorgasmus.


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martes, 1 de septiembre de 2009

La Piedra del Tesoro.

Canto grabado de Abauntz (Arraitz, Navarra). Magdaleniense superior. Foto de Carlos Mazo.
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Una de las noticias arqueolóquicas de este verano ha sido el supuesto mapa de 13.660 años que arqueolocos de la Universidad de Zaragoza recuperaron en la cueva Navarra de Abauntz. Carlos Mazo, su descubridor, nos dedica esta foto.

martes, 23 de junio de 2009

Humorgasmus.

jueves, 4 de junio de 2009

La alimentación en el mundo antiguo.



Aquí dejo información sobre este curso organizado por la UNED en Albacete. Me fue remitida hace un tiempo según he podido ver hoy, al entrar en el correo de Homorgasmus, que, la verdad, tendré que revisar más a menudo.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Arqueología Experimental.



Puedo asegurar, y aseguro, que en esta ocasión nos hemos adelantado a toda la blogosfera y que esta información es absolutamente inédita, primicia total. El próximo curso de Arqueología Experimental del Bajo Aragón, se celebrará en Caspe entre los días 15 y 19 del próximo mes de septiembre. Su director, Carlos Mazo (al que en3vistamos hace tiempo, mucho tiempo), nos pasa información del mismo. Haz click para agrandar. Por cierto, parece que existen algunos problemas para acceder al blog a través del navegador Explorer.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Los Principios de la Arqueodinámica y el extraño caso del yacimiento desaparecido.


Hubo un mundo más viejo, saturnino,
es cierto,
quién sabe si feliz. Eran muy pocos,
dispersos por la tierra inacabada.

Los dioses compasivos los juntaron
en el alto de cabezos sitiados.

Trazaron los caminos a los campos.
Las cañadas del monte y la avenida
en la orilla templada de los ríos.

Los sumaron.
Y pronto fueron muchos…

(Arco iris, Carlos Barral)

…y allí estaba yo, Pepe Carvalho, bajando de Vallvidrera hacia la Barcelona preolímpica de 1985, con mi minimonolito tuneado en forma de Ford Fiesta, modelo de 1982, internándome en las previsibles realidades sociológicas del barrio de San Pablo que florecía a espaldas del Liceo y a despecho de la Historia. Aparqué el coche donde pude y, de camino al despacho, visité un bar de referencia obligada para el mantenimiento de la conciencia de clase que se había quedado acartonado -como congelado- en 1960, debajo de una costra de mugre y grasa de fritanga. El establecimiento parecía amarrado sin remedio a la misma suerte de su dueño, un sesentón gordo, calvo, sudoroso y resignado, que mediaba a duras penas entre una barra atestada de platos con tapas, que, a estas horas de la tarde, ya viraban sus respectivos colores al amarillo, y unos anaqueles repletos de también exudantes botellas de chinchones, anises del mono, machaquitos, fundadores y segovianos. Las botellas y las marcas hablaban bien a las claras de las preferencias de una clientela fiel, sin duda poco exigente en cuanto a la medicación que se autorrecetaba, pero, a todas luces, reducida. Tres orujos gallegos helados me sacaron del ensimismamiento estético/social y dos más vinieron a fundirse felizmente en mis neuronas y a provocar un estado de ánimo soportable. Aplicada la posología habitual en las tardes de hastío y recobrado un cierto entusiasmo -que tampoco llegaba al optimismo antropológico, no hay que exagerar- me dispuse a subir a mi despacho no sin antes visitar a Bromuro, que hoy sentaba su cátedra a expensas de su banqueta de limpiabotas, masajeándole los zapatos con betún a un garrulo del Penedés, en misión secreta en el Chino, que habría venido ese día a comprarse en ElCorteInglés el traje prêt à porter verde manzana que lucía sin estupor y con el que pretendería, sin paliativos, triunfar en la noche Barcelonesa a lomos de una buena cena, su digestión gozosa reglamentaria en una sala de fiestas de tronío y todo lo que, por añadidura, se le pusiera por delante.

-¿Qué hay, Bromuro?
-Hola, Pepiño. Contento vas, según veo.
-Sí, y no ha sido fácil, te lo aseguro. Anda, dame un Cerdán que no esté muy seco y un estuche de cerillas.
-Toma y no quemes el mundo, que no vale tanto fósforo…
-Pierde cuidado, tengo trabajo, han matado a un yacimiento arqueológico y me han encargado el caso.
-¡Mira lo que te digo, Pepiño, ten cuidado!, hace dos días que no se habla de otra cosa, pero sin detalles –dijo bajando la voz-, los de la Social andan como locos sacando a los sospechosos habituales de sus catres a las tantas de la noche y dando unas palizas fenomenales. Se ve que no dan con “el quid” y andan cabreados como monos. Al parecer era un yacimiento muy fino y se lo estaba beneficiando una arqueóloga con familia de Pedralbes…, de toda la vida…, tú ya me entiendes…
-Sí, sí, ya lo sé, ¿qué se dice por ahí?
-¡Ni mu!, y eso es lo más raro, el muerto al hoyo y el vivo al bollo, ¡esto con Franco no pasaba, Pepe! –dijo con voz, desde 1977 cada vez más sigilosa, pero tan audible que más de un peatón se volvió como asustado- Mira –añadió-, cuando el canario no canta o está muy jodido o hay grisú, así que vete con pies de plomo.
-Y con careta antigás, ya veo…
¡Pepiño, no jodas…!
-No te preocupes…

Bromuro ya se había ganado las tres mil pesetas que me habían costado el puro y las cerillas. Pasé con diligencia y rapidez por delante de mi buzón, repleto de facturas y octavillas de propaganda y subí al despacho.

-Hola, jefe.¿dónde ha andado todo el día? –dijo Biscúter saliendo de su cado tras la cortinilla que le separaba del despacho de Carvalho, donde oficiaba de cocinero y chico para todo.
-En mi casa, componiendo un milhojas de boletus, foie y manitas de cerdo deshuesadas para formarme como es debido en estratigrafía arqueológica harrisiana.
-¡Jo, como se cuida! Y ¿ese Harris, un amigo?
-Sí, un agente doble o triple, que conocí en la CIA hace muchos años, al que le gustaba todo muy ordenadito y en su sitio.
-Ya…, le ha llamado una señora por la mañana.
-¿Qué quería?
-Dijo que sólo podía hablar con usted, pero que la telefoneara por la tarde, porque hoy estaría todo el día con no sé qué de una matriz. ¿Está enferma?
-¡Otra que tal!, ¿ha dejado el número?
--Sí, jefe, está en la mesa, al lado del teléfono.

La tarde se retiraba tras los cristales de la ventana semicircular del despacho, ayudada por unos árboles que amortiguaban la luz y desdibujaban los sonidos y el ajetreo del trasiego de la calle. El detective miró el teléfono y marcó el número en el aparato de baquelita negra, testigo, parlanchín a tiempo parcial, de que el pasado siempre es mucho mejor cuando se mira desde los ojos de un auricular atado a un cordón negro de tela sobada por el paso de los decenios.

-Buenas tardes, quisiera hablar con la Sra. Mónica Lladó…, sí soy yo, el mismo…, ¿esta noche?..., en Los Caracoles…, a las diez…, de acuerdo.

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Pasó Carvalho como siempre, en la Plaza Real, ante el escaparate de una especie de museo de ciencias naturales donde, tras los cristales, le contemplaba, todavía asombrada, la faz de una cabeza de jíbaro reducida que le recordaba todos los días que una cabeza, por pequeña que fuese, siempre tiene posibilidades de disminuirse prescindiendo de lo prescindible: por ejemplo del cerebro.

Cuando, dos minutos después, llegó al restaurante y atravesó la ajetreada cocina, Mónica Lladó ya le esperaba. La reconoció porque delante de ella había, sobre una servilleta de papel, un gimlet hempeliano, que Carvalho sabía que no tomaban más que los arqueólogos muy, pero que muy recalcitrantes.

-Buenas noches.
-Bona nit –asintió ella alzando unos ojos grises, atentos y escrutadores.
-Soy… -empezó el detective.
-Ya sé quien es usted y usted ya sabe quien soy yo, así que, si le parece, podemos empezar. Qué curioso, yo creía que los detectives no existían más que en las novelas y en las películas…
-A veces, cuando termina la película o la novela, nos indultan y nos dejan salir al mundo exterior, pero, es curioso, yo también creía que las arqueólogas intrépidas eran personajes de ficción –dijo Carvalho sonriendo suficientemente mientras se arrellanaba en la silla y recordaba una antigua aventura en Tenerife.
-Bien, algo de eso hay… -concedió bastante contrariada por la devolución de la impertinencia.
-¿Es usted quien excavaba al difunto yacimiento arqueológico?
-Sí.
-¿Qué clase de yacimiento era?
-Normal…-dudó- quiero decir…, como todos, un pequeño poblado ibérico en un altozano con sus murallas, su hábitat doméstico…, en mi opinión la interpretación más plausible…
-Perdone, su interpretación no me interesa. Según el Primer Principio de la Arqueodinámica, las interpretaciones arqueológicas ni se crean ni se destruyen, sólo se transforman, así que da igual lo que usted opine. ¿Cómo lo mataron? –cortó seco.
-Con una interfacies negativa, una tremenda interfacies negativa que lo abarcó todo, vamos…, un tremendo socavón es lo único que quedó.
-¿Restos del difunto, huellas del arma del delito o del asesino?
-Ninguna, no ha quedado nada, es… como si se hubiera esfumado.
-Comprendo. ¿No es posible que haya desaparecido voluntariamente?
-Imposible.
-¿Por qué?
-No…, no es de esa clase de yacimientos, éste era muy tranquilo, yo diría que bastante sedentario e inmueble.
-¿Inmueble dice…?
-Sí, ya me entiende, éste no era de esos…, como los yacimientos costeros, que se van con la primera ola que llama a su puerta. Además –se puso muy seria- habíamos quedado el mes pasado en que lo excavaría este verano. Me contraría sobremanera la falta de formalidad.
-Una chica formal…, ya veo, ¿despechada?
-Sí, un poco, estas cosas me enervan.
-¿Habían excavado en él antes otros equipos arqueológicos?
-No, ¿por qué?
-Porque, según el Segundo Principio de la Arqueodinámica, en cualquier yacimiento arqueológico la entropía aumenta de forma directamente proporcional a la cantidad de equipos de investigación que en él excavaron…, y eso cambiaría mucho las cosas.
-¿El señor tomará…? –interrumpió el camarero del chaleco verde.
-El señor tomará el aire, una ensalada de lechuga, cebolla y rabanitos con aceitunas negras de Alcañiz y un pescado a la plancha –dijo de mala leche Carvalho, que todavía tenía el foie del milhojas del almuerzo a medio digerir.
-¿Puede ser rape? –musitó el camarero.
-Puede ser, pero si me pone juliana se la llevará con mis respetos e improperios al maitre.
-Desde luego, ¿la bebida?
Un blanco del Penedés más frío que el alma de los pollos que ustedes asan al ast en la puerta de este establecimiento.
-Entendido.
-¿Qué es la juliana? –preguntó Mónica.
-Un pescado de sabor absurdo que se parece al rape.
-Ya…
Dígame, ¿se ha puesto alguien en contacto con usted; tenía enemigos ese yacimiento?
-No, nadie. Ha muerto, estoy segura.
-¿Por qué?
-Si estuviera vivo me habría llamado, naturalmente.
-Bueno eso lo librará de cambios indeseados, ya sabe, según el Tercer Principio de la Arqueodinámica, para que nada cambie en un yacimiento el trabajo arqueológico realizado en él tiene que tender a cero y, en este caso, eso ya está asegurado. ¿Y los enemigos?
-¡Curioso principio! Sus enemigos eran pocos, nada serio, un par de promotoras inmobiliarias de medio pelo. Pero ellos no han sido.
-¿Tan segura está?
-Sí, siempre dejan huellas, son unos chapuzas…, además mi padre lo sabría.
-Comprendo, ¿su nombre?
-Mónica…
-Ya…, ¿y el del yacimiento?
-El Molí, disculpe, estoy algo nerviosa.
-Permítame que lo dude, ¡está buena esta juliana!
-¿Pero usted dijo…?
-Ya…, pero el rape es otro de los muchos paraísos perdidos, ya nadie lo distingue de la juliana, y hay que ser flexible para sobrevivir entre ignorantes.
-O acomodaticio y calzonazos.
-Bien, como usted prefiera.

Como la botella de Blanc de Blancs había expirado su última gota y aquella arqueóloga borde parecía no tener más impertinencias que proferir, ya nada retenía a Carvalho en aquel restaurante. Así que se fue.

Al día siguiente el caso estaba resuelto.

-Jefe –dijo Biscúter- ¡es usted un hacha!
-Sí, amigo, ha sido un caso claro de emulación que he desentrañado aplicando la simple lógica. Igual que, por el Cuarto Principio de la Estratigrafía, dos estratos diferentes, si tienen los mismos materiales arqueológicos, son de la misma cronología, dos asesinatos diferentes son producidos por el mismo criminal o sus émulos si se emplea el mismo modus operandi. El criminal siempre se repite. Han sido los de la secta AlcubWinckelWheeleriana, no cabe duda.
-¿Y como sabe usted que no fueron ellos mismos, quiero decir, Alcubierre, Winckelmann y Wheeler?
-Porque los asesinos fueron muy pulcros, no dejaron testigos por ninguna parte e hicieron desaparecer las terreras como si jamás hubiesen existido. Además, porque no han encontrado agua como en el planetoide Calamocha. No, no han sido ellos, el criminal siempre se repite hasta la nausea, te lo tengo dicho Biscúter.
-¿Y el móvil?
-¡El de siempre, Biscúter, el de siempre!: uno de los miembros de la secta es un antiguo novio de Mónica Lladó, al que dejó por otro con más metros cuadrados de finca alrededor de la casa familiar. Además, el pobre imbécil, es arqueólogo aficionado, así que consideró más oportuno cargarse el yacimiento que al nuevo pretendiente. ¡Una víctima de las circunstancias, te lo digo yo!
-¿Y el yacimiento?
-Otra –sentenció Carvalho.
-¡Brillante, jefe, brillante! ¿Hacen unas albóndigas de sepia en salsa de azafrán?
-¡Hacen!

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-¡Eh, Hal, despierta, marmota! –dijo Hodder sacudiendo a Hal9000 por el hombro.
-¡Qué pasa! –se despertó agitado.
-Que estabas hablando en sueños de no sé qué de un Molí y de unas albóndigas de sepia…

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La cena de rape al ajo tostao, tras la que había quemado en la chimenea un libro de la serie Carvalho, en homenaje al personaje y a su autor, me había sentado como un tiro. Estaba claro que mi entusiasmo por la misión seguía en su sitio e incólume, pero cuando salí a la puerta de casa y me encontré aparcado el Ford Fiesta, modelo 1982, con matrícula de Barcelona, comprendí que necesitaba unas vacaciones urgentemente. Así que me fui al Dry Martini -indiscutible paraíso coctelero, una vez que el Boadas ha sido asaltado por una horda salvaje, combinado insufrible de turistas y estudiantes Erasmus- sito en la barcelonesa calle Aribau 162-166, a pedirle a su pontífice maximo, Javier de las Muelas, un “Coctail Carvalho” y a pensar en mi destino. Fue inútil. Sólo después del quinto brebaje caí en la cuenta de que, como dice el Principio Cero de la Arqueodinámica, si dos arqueólogos están de acuerdo con un tercero, también lo están entre si; así que si Pepe Carvalho y Hal9000 están de acuerdo con Manolo Vázquez Montalban, los dos primeros están en absoluta sintonía. En consecuencia, al día siguiente, aparcamos el Ford Fiesta en el aeropuerto y partimos, Pepe y yo, inmediatamente hacia los Mares del Sur para iniciar una vuelta al mundo en una canoa de totora. Creo que tardaremos un poco en volver, porque nos han dicho que todavía quedan islas con chicas simpatiquísimas. Ya veremos. Siempre nos quedará el Calamocha.

Fdo.: HAL9000



CÓCTEL ARQUEODINÁMICO CARVALHO: la búsqueda de un cóctel dedicado a Carvalho es frustrante. La opinión de su padre literario a propósito de que “Los cócteles... son exquisiteces urbanas, construcciones artificiales, pócimas que hacen compañía, que ayudan a la transformación del imbécil Dr. Jekyll en el animado Mr. Hyde. Corto o largo, el cóctel es la única droga posmoderna aceptable, pues reúne diferentes culturas del alcohol y del calor al servicio de la cultura del sabor”( Manuel Vázquez Montalbán, prólogo a Los cócteles del Boadas Cocktail Bar, de María Dolores Boadas) y los múltiples combinados trasegados por el propio personaje detectivesco, no le han facultado todavía para ser agraciado con la dedicación entusiasta de un combinado decente. Carvalho es sobrio, prefiere el orujo o un buen blanco frío y su condición de exquisito gourmet rara vez se impone a unos orígenes sociosentimentales enraizados en las clases populares del cap i pota o del buen güisqui americano a palo seco, al que se aficionó cuando trabajaba para la CIA. En un blog, abandonado ya hace bastantes años a su suerte, que navega todavía por el ciberespacio a golpe de inercia (“Bitácora de los Caballeros. Diario de a Bordo de la Espiritual Orde dels Cavallers Suprarromàntics”) encontré una propuesta que no está mal, algo simple, pero, por ello, bastante carvalhiana. Se trata el asunto de, en una coctelera fría, perfumar unos hielos con un buen chorro de Triple Seco o de Cointreau, agitar brevemente, tirar el licor sin mala conciencia y añadir el orujo gallego, mezclar sin mucho empeño y servir inmediatamente con una frambuesa, un rubí de granada o un lichí. Posiblemente, la simple imagen de añadir hielo al orujo haga temblar la ceja a más de uno. Quizá el mismo detective montara su arma ante una propuesta semejante, pero, qué queréis, eso es todo lo que hay y siempre he considerado de mal gusto matar al mensajero; así que: ¡chitón!

viernes, 8 de mayo de 2009

Humorgasmus.


martes, 21 de abril de 2009

Última hora: parto con dolor.


Tal vez recordeís que hace un tiempo citamos a Zollikofer, aunque sólo fuera de pasada, a cuento de que sugería que las mujeres neandertales necesitarían de apoyo social durante el alumbramiento (M. Ponce de León, et al. 2008: Neanderthal brain size at birth provides insights into the evolution of human life history. PNAS). En un artículo publicado en la Early Edition de la misma revista (Neandertal birth canal shape and the evolution of human childbirth), T.D. Weaver y J-J. Hublin han reconstruido mediante Tomografía Computerizada la fragmentaria pelvis del esqueleto C1 del yacimiento de Tabun (Israel), y aunque indican que su canal de parto era más sencillo y el proceso diferente, no siendo necesarias las rotaciones a las que se ven obligados los bebés modernos para gestionar con solvencia su tránsito por él –innovación evolutiva que por tanto surgiría en exclusiva en la rama de los sapiens-, dicen que las mujeres neandertales parían con dolor. "A la mujer dijo [El Creador]: multiplicaré en gran manera tus dolores y tus preñeces; con dolor parirás los hijos;"... Génesis Cap.3 Vers.16; y también otro listo, José Fernández Rodríguez, concejal de la coalición PAS-URAS-Unidad Campesina en el Ayuntamiento asturiano de Tineo, "porque así lo dice la Biblia", que leches).

lunes, 20 de abril de 2009

Chicle (I).

Cuando el otro leí que en el aeropuerto de Leipzig habían encontrado un chicle tirado me quedé a bolos. ¿Sólo uno? ¡Leches, menuda noticia! me dije. Pero como soy como soy concluí de inmediato que no podía ser, que ahí había gato encerrado, y que por esos lares tenían que estar utilizando otras estrategias igualmente cerdas a la hora de mandar a cascarla las gomas de mascar, como dejarlas pegoteadas bajo mesas, mostradores, butacas, bancos. También pensé en Ben Wilson, y en que aunque todavía le queda tajo (sólo en las calles del centro de ciudad de México tiene ni más ni menos que 70 de ellos pegados por metro cuadro), quizás estuviésemos ante el principio del fin de su carrera. Tendría poco sentido pintar algo de lo que nadie va a disfrutrar, salvo que nos diese por poner patas arriba el mobiliario antedicho.
Pero la noticia no tenía nada que ver ni con lo cerda que es la humanidad actual ni tampoco ponía en peligro el futuro del amigo Ben, porque era un chicle, sí, pero de hace 7000 años. ¿Un chicle? Pues hombre…, es que así se las ponían a Fernando VII. Como hace 7000 años el aeropuerto de Leipzig tenía muy poco tránsito se ha conservado hasta nosotros en forma de pseudo peloteta con dientecitos marcados y todo ¿Qué va a ser pues? Hoy así uno dura menos de lo que cuesta chupar un espárrago, pero no es nuestro problema si no es nuestro el zapato. Que se espabilen los arqueolocos del futuro. Además se sabe que era de sabor extrafuerte, no porque se le haya vuelto a dar uso, que después de 7000 años mira tú que ascos, sino porque analizado se ha comprobado que era alquitrán, o brea, de corteza de abedul. Vamos, que en comparación las pastillas Fisherman’s Friend son una chuminada.


Chicle pegoteado en asfalto y pintado por Ben Wilson.


Receta de la abuela para obtener alquitrán de corteza de abedul. Ingredientes: Corteza de abedul. Requerimientos: Sitio al aire; algo para hacer un agujero; madera o carbón para un buen fuego; algo para hacer el fuego; un bote de hojalata, por ejemplo; y una caja, también de hojalata, con tapa. Proceder: Una vez en un sitio al aire libre se hace un agujero en el que se que introducirá el bote. A continuación se perfora la caja por su base, en su punto más hondo (con un agujero majete en el centro será suficiente). Se introduce en ésta la corteza -mejor “de pie” para que el aceite fluya sin problemas hacia el fondo- y se cierra la caja con su tapa. Habreís deducido ya que de lo que se trata es de que el aceite pase al bote que ya tenemos metido en el agujero que hemos hecho en el suelo, de manera que colocaremos la caja encima del bote. Se pone la madera y/o carbón encima y rodeando la caja y se le prende fuego. En un ambiente reductor –sin oxígeno dentro de la caja- la corteza de abedul no arderá, que es de lo que se trata, pero quedará completamente ennegrecida. El fuego lo mantenemos durante unas horas –dependerá de la cantidad de corteza que se ponga-. Tras esta primera fase tendremos un bote con el aceite generado por la combustión parcial de la corteza. Este aceite hay que reducirlo como si de una salsa se tratara, colocando el bote sobre o al lado de un fuego. En el proceso de reducción se generan gases que no son nada, pero nada buenos, y que por lo tanto es mejor no respirar. Además el aceite es muy inflamable. Para saber cuando la cosa está lista basta con echar una gotita del contenido del bote en agua. Si solidifica, ya está. Cuando lo des por hecho puedes verter el alquitrán, todavía líquido, en recipientes con formas a tu gusto y triunfar repartiéndolo entre los amigos. Sabe fatal cuando se mastica, y no se pueden hacer bombas, pero tiene propiedades antisépticas y la halitosis queda completamente enmascarada.

miércoles, 15 de abril de 2009

Familias neandertales.


En un estudio publicado en PLoS One (Genetic Evidence of Geographical Groups among Neanderthals), Virginie Fabre, Silvana Condemi y Anna Degioanni, del Laboratorio de Antropología de la Universidad de Marsella apuntan que el linaje neandertal no fue uniforme y homogéneo a lo largo de los 400.000 años que duró su historia evolutiva. Parece ser que la familia neandertal se dividió en tres subgrupos, con una ligera variabilidad genética y cierta diversificación morfológica en función de su ubicación geográfica: uno en Europa Occidental, otro en el sur del continente y el tercero en el Levante, en la orilla oriental del Mediterráneo, sugiriendo incluso la posible existencia de un cuarto subgrupo, en las estepas centrales de Asia.

Las investigadoras han tenido en cuenta el análisis de ADNmt de doce fósiles neandertales (realizados por distintos grupos de investigación desde 1997, entre ellos uno perteneciente al yacimiento del Sidrón -43.000 años de antigüedad-, otro de Vindija -Croacia, 38.000 años de antigüedad-, y varios más de Uzbekistán, Siberia, el Cáucaso, Alemania, Bélgica, Francia e Italia), sus características morfológicas y factores migratorios y de dispersión de los poblaciones neandertales de entre 100.000 y 30.000 años atrás. Según ellas, el tamaño de la población total de neandertales varió de forma importante a lo largo de los siglos, debido a ciertos movimientos migratorios entre los distintos subgrupos, y la variabilidad entre ellos, según habitaran en Europa occidental, del sur, o en Eurasia, se interpreta como “una consecuencia indirecta de las condiciones climáticas particulares sobre sus respectivos territorios a lo largo de todo el Pleistoceno Medio”.

miércoles, 8 de abril de 2009

Otra de caballos.

Fotografía de Paul Keates.
¿Os acordaís de Natalie Stear? ¿No? Vamos a ver… ¿y del koumiss? ¿Tampoco? Vaya. Hace un tiempo dejé un colgajo sobre la domesticación del caballo. Natalie, o la Stear, como querais, que trabaja en Bristol en el equipo de Richard Evershed, había encontrado señales isotópicas de leche de yegua en restos cerámicos de la cultura Botai datados en 3500 años a.C. ¿Os suena ya? Decíamos entonces que ya que ordeñar a una yegua salvaje se antojaba un asunto como para nota, la cultura Botai –desarrollada en las estepas del norte de Kazakhstan- era una buena candidata para asignarse la domesticación de ese bello animal, mediado el IV milenio a.C. Sí, sí, lo sé…, se que estais pensando “pero Dr. Jones, ¿eso de la leche y de la domesticación…, no está un poco cogido por los pelos? Pues hombre…, es un dato, claro. Había leche de yegua, luego utilizaban la leche de yegua, pero esto no prueba necesariamente que las yeguas estuvieran domesticadas. Siempre ha habido bestias, y habrá, y el último superviviente es un ejemplo de ello. En cualquier caso no sólo estaba el tema de la leche, había más cosas. Por ejemplo se detectaron estructuras –presuntamente cercados, ya se mencionó-, hecho que no es muy compatible con grupos de cazadores móviles de manadas salvajes. Los restos de fauna, muy abundantes, correspondían casi en su totalidad a restos de caballo, y la representación esquelética registrada excluía un transporte diferencial asociado con grandes matanzas (cuando uno caza grandes animales suele descuartizarlos en el matadero, llevándose sólo las partes más rentables cárnicamente y, en su caso, aquellas que tienen utilidad como materia prima, de manera que la representación esquelética que aparece en los lugares donde se matan o procesan, kill-sites, butchering-sites, es diferente a la que se registra allí donde se consumen, que generalmente es en casita), aunque otro dato que podría ser significativo, el del perfil de las edades, no permitia distinguir con claridad entre un manejo prudente del rebaño y una actividad cinegética. Por último estaba también el hecho de que los útiles propios del trabajo y la producción de pieles y correas de cuero predominaban sobre los propios del equipamiento de un cazador. Lo cierto es que todas estas evidencias, tomadas en conjunto, resultaban fuertemente sugestivas de la posible manipulación de caballos domesticados, pero verdad es que todas ellas son pruebas indirectas.



Hace una semanas volvieron a la carga con el tema en un artículo publicado en Science (A. Outram et al. The Earliest Horse Harnessing and Milking), y aunque en él se indica que “la existencia de pruebas arqueológicas sobre la domesticación del caballo en la cultura Botai no es concluyente”, se siguen aportando otras que siguen apuntando en la misma dirección, en la de la presencia de una proporción de caballos domesticados entre sus manadas. Estas pruebas son de dos tipos. Por una parte está la basada en las medidas de los metacarpianos de varios conjuntos de caballos, que van desde los que aparecen en el yacimiento del Pleistoceno final de Kuznetsk hasta los domésticos actuales de Mongolia. Esos análisis situan a los caballos de los Botai muy próximos a estos últimos y a los caballos también ya claramente domésticos del yacimiento de Kent, un sitio de por aquellos lares de la Edad del Bronce entre el 1300 y el 900 a.C. Por otra está cierta característica patológica que podría indicar que los caballos llevarían arneses y quizás fueron montados.


El bocado de un caballo se coloca sobre el diastema mandibular, y un contacto repetido con la parte superior de éste puede producir periostitis, deposición de nuevo hueso patológico, o destrucción de hueso. También puede entrar en contacto con la zona anterior del segundo premolar, generando un desgaste del esmalte que deja expuesta la dentina. Cierto es que tal alteración puede ser producida no sólo por el bocado, sino también por el tipo de alimentación, pero para discernir entre una y otra pueden tenerse en consideración el tamaño y la forma del área expuesta. En el estudio, de una muestra de 15 premolares y diastemas mandibulares, un premolar presentaba una alteración inequívoca producida por un bocado, siendo posible en otros dos, y cuatro diastemas presentaban nueva formación de hueso. Así que nada, hasta que se tenga a un candidato mejor..., adjudicado a los Botai.

martes, 31 de marzo de 2009

Otro Guinness en Atapuerca.


"Un grupo de paleontólogos del equipo de Atapuerca identifica un cráneo del yacimiento de la Sima de los Huesos con una rara patología craneal derivada de la fusión prematura de las suturas del cráneo. La enfermedad, conocida como craniosinostosis y en concreto la unilateral lambdoidea afecta, en la actualidad, a menos de seis individuos de cada 200.000 nacimientos.
Su identificación se publica hoy en la revista científica 'Proceedings of National Academy of Sciences USA' (PNAS) y es el resultado de la aparición de estos fragmentos en las campañas arqueológicas de 2001, 2002 y 2004 en la Sierra burgalesa y que el año pasado el Centro Mixto UCM-ISCIII de Evolución y Comportamiento Humanos, dirigido por uno de los codirectores, Juan Luis Arsuaga, finalizó la recomposición.
Ana Gracia, Juan Luis Arsuaga e Ignacio Martínez que pertenecen al Centro Mixto UCM-ISCIII de Evolución y Comportamiento Humanos, junto a otros colegas del equipo de Investigación de Atapuerca han excavado, recuperado y reconstruido, a partir de numerosos fragmentos, un cráneo que presenta esta alteración de más de 530.000 años procedente de la Sima de los Huesos, situado en la sierra burgalesa de Atapuerca.
El cráneo, identificado como 'Cráneo 14' perteneció a una niña o un niño que murió entre los cinco y los doce años de edad y presenta la fusión prematura de la sutura lambdoidea izquierda, por lo que el cráneo muestra un aspecto deformado y torsionado. En opinión de los autores, esta circunstancia se produjo porque el feto sufrió algún tipo de traumatismo en el útero, durante el tercer trimestre de gestación. En los humanos actuales y sus antepasados, los huesos no se sueldan de forma permanente hasta que el cerebro alcanza su tamaño definitivo. En los casos de esta anomalía lo que se produce es una fusión temprana de estas uniones, las suturas, sometiendo al cerebro a una presión anómala y haciéndole crecer, para compensarlo, en la dirección permitida. Este hecho puede producir retraso psicomotor en el desarrollo del individuo.
Otra de las conclusiones del hallazgo, según los autores, es que la supervivencia de este individuo hasta el final de la niñez constituye una evidencia de que estos homínidos no discriminaban a los bebés nacidos con patologías congénitas.
Esta prematura y anormal unión de los huesos del cráneo ocurre, en la mayoría de los casos, esporádicamente aunque se han descrito algunos casos por mutaciones genéticas.
Dentro de las sinostosis simples no sindrómicas (una sola sutura es la que resulta afectada), la sinostosis de la sutura sagital es la más frecuente, seguida por la coronal mientras que la sutura metópica y, sobre todo, la lambdoidea, son las menos frecuentes; este último caso es el que fue hallado por el grupo de investigadores de Atapuerca. El Centro Mixto UCM- ISCIII de Evolución y Comportamientos Humanos es fruto del convenio entre la Universidad Complutense de Madrid y el Instituto de Salud Carlos III y en él se custodian los fósiles recuperados en la Sima de los Huesos, donde permanecen mientras se realizan los estudios sobre ellos, que se desarrollan en torno a diversas líneas técnicas y de investigación; área de Paleontología y Evolución Humana, área de ADN antiguo y área de Neurociencia. Además, se llevan a cambo aquellos trabajos de restauración y conservación del patrimonio fósil recuperado en la Sima de los Huesos durante las sucesivas campañas de excavación."

jueves, 26 de marzo de 2009

La guerra del arroz. (I)

A mi el arroz me gusta, la verdad, sobre todo el que hace mi mamá. Este cereal, Oryza sativa, el más extendido por el mundo y alimento básico de más de 3000 millones de personas, lleva un tiempo siendo objeto de cierto tira y afloja entre arqueolocos. ¿Por? Pues por lo que suelen discutir estos pollos, por un puñado de años arriba o abajo, que en este caso vienen a ser como unos 3000 en relación con el momento de su domesticación. Un escenario de ese reciente debate ha sido la revista Antiquity. A la publicación de Jiang y Liu en 2006 (New evidence for the origins of sedentism and rice domestication in the Lower Yangzi River, China) y al ahí va más madera -o si no quieres taza toma taza y media- de Liu, Lee, Jiang y Zhang en 2007 (The earliest rice domestication in China), siguieron los encabezados por Fuller en 2007 y 2008 (Presumed domestication? Evidence for wild rice cultivation and domestication in the fifth millennium BC of the Lower Yangtze region y Rice archaeobotany revisited: Comments on Liu et al.). Cuando el que “revisita” una cosa no es el mismo que el que la había “visitado” antes, o cuando en el título de un artículo aparece el “comments onnnn”…, hmmm, vaya, vaya, es casi seguro que la cosa no va a pintar bien. La última entrega, también de Fuller (et al.: The domestication process and domestication rate in rice: Spikelet bases from the Lower Yangtze), apareció la pasada semana en Science.

Arroz.

Se entiende por domesticación los cambios físicos y fisiológicos, determinados genéticamente, que experimenta una planta en relación al pariente silvestre en respuesta a un comportamiento humano. Esos cambios constituyen lo que los botánicos denominan “síndrome de domesticación”. Por parte de la arqueobotánica los rasgos de ese síndrome más fáciles de estudiar en los restos arqueoloquicos son el tamaño de las semillas y, en los cultivos de cereales, la pérdida de la dispersión natural de la semillas. La cuestión es que una vez que las gentes empezaron a cultivar plantas ¿cuánto tiempo llevó domesticarlas? Ambas cosas no son lo mismo, y los beneficios obtenidos tampoco. Para entender esto quizás sea necesaria una breve explicación.
En el trigo, por ejemplo, las diferencias entre las espigas silvestres y domésticas se observan a nivel del tamaño de las mismas -más grandes las primeras-, de los granos -más grandes los segundos y más apretados-, y de la fortaleza del raquis. El raquis es el eje en el extremo del tallo al que están unidas las espiguillas que contienen las semillas. El punto de unión es el nudo. En las especies silvestres -que no pueden depender del hombre para prosperar al año siguiente- cuando la semilla madura la espiguilla se desprende del nudo, mientras que en la especie doméstica la separación se realiza mediante la trilla. De manera que cuando se cultivase trigo silvestre ese sistema de diseminación de las semillas –que en las domésticas se ha perdido porque el nudo y el raquis se han hecho más fuertes- supondría una dificultad para los recolectores. Me imagino y aún oigo incluso las increpaciones y juramentos, bien fuertes por cierto y en todas las lenguas entonces al uso, cuando al llegar a un campo de trigo silvestre todos los tallos se viesen desnudos y las largas y tensas aristas de las espiguillas –asomando en el suelo- indicaban de forma inequívoca que ahí estaba la maldita semilla, debajo, enterrada y dispuesta a germinar, o cuando éstas saltasen por los aires antes de que las metiesen en los cestos, al más mínimo toque de hoz o de mano. Creo que la diferencia queda clara.
Volviendo a la cuestión, pero sin dejar el trigo, en 1990 se consideraba que la domesticación había sido un proceso rápido. El arqueobotánico G. Hillman y el biólogo de plantas S. Davies utilizaron datos de cultivos experimentales y un modelo de simulación y concluyeron que la domesticación se habría producido en unos 200 años -y aun quizás en un período tan breve como el de 20 ó 30 -, asumiendo, como hacían los arqueolocos, que los primeros agricultores utilizaron hoces para recoger sus cosechas. Presumiblemente las hoces habrían operado selectivamente a favor de las espiguillas que permanecían en el tallo hasta la siega, porque aquellas que se desprendían antes se perderían y no se replantarían. El argumento de la utilización de la hoz, en sí, nunca me ha parecido de mucho fuste, la verdad.


Así pués, hace algo más de una década la mayoría de los arqueolocos consideraban que la llegada de la agricultura había supuesto una ruptura abrupta con relación al modo de vida cazador-recolector, y que las especies domesticadas habían aparecido muy poco después de que aquellas gentes empezaran a doblar el espinazo y a dejarse los riñones en los campos. Numerosos trabajos establecieron el momento y el lugar de aparición de las mismas, desde el trigo al maíz, pasando por el chile o los higos. Sin embargo quizás el trayecto entre recolectar plantas silvestres, cultivarlas y, finalmente, domesticarlas fue más largo, bastante más largo.

Continuará.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Un año más.


Ayer hace un año pinchamos nuestro primer colgajo del blog. También ese día pinchamos nuestra primera imagen en una sección que al tiempo dejamos de mantener: “Otra actualidad”. Una imagen en la que el hielo ártico estaba teñido de rojo con la sangre de un bebé foca. Este año la historia se repite y 280.000 bebés focas van a morir a manos de aguerridos canadienses en las próximas semanas. Y también como entonces este año enviaremos un e-mail a Malcolm McKechnie, el embajador de ese país en España. Ni que decir tiene que no nos contestó. Mientras dure la matanza en nuestro blog figurará esta imagen de una Canadá Asesina, de un país que suma este año 280.000 razones más para avergonzarse.

jueves, 19 de marzo de 2009

Ecos de sociedad.

Por fin hay ganador de la última edición del famosísimo concurso ¡Meninges Prodigiosas! Pruebas arqueológicas para todos los públicos, organizado por el blog Validíssima Civitas Lancia. En esta ocasión el premio era verdaderamente magro…, nada más y nada menos que un “Desbrozador eólico de perfiles wheelerianos”, el sueño de cualquier arqueoloco, con un diseño verdaderamente futurista y una utilidad fuera de toda duda. Lo podeís ver aquí abajo.



Reproducido sin permiso del autor.


El ganador o ganadora ha sido Seminaris, concursante que no se sabe si es un tío que iba para cura pero que no llegó a llegar o una tía, que así de poco claras están las cosas en la blogosfera. Pero sea lo que sea, su paso por el concurso ha sido soberbio. Durante la prueba los concursante han ido de Machu Picchu a Zimbawe, pasando por la isla de Pascua, Xian, Jordania, han buceado en el CIL –que no sé cuántas páginas deben ser ya…, ¿un millón?-. Enhorabuena a quien sea que haya ganado y al resto decirles que lo importante es participar y que habrá otras oportunidades..., supongo. La próxima edición promete. ¿Te apuntas? Yo..., de cabeza.

martes, 17 de marzo de 2009

Humorgasmus.


© El Jueves.
Para esa ingente masa de seguidores que tenemos en todos los puntos de la Galaxia, el INEM es el Instituto de Empleo, y los ERE son los Expedientes de Regulación de Empleo.

jueves, 12 de marzo de 2009

El hombre de Pekín redatado.

Pared occidental del yacimiento de Zhoukoudian y recontrucción de Homo erectus.


El yacimiento de Zhoukoudian es una fisura kárstica vertical con un relleno sedimentario de 40 m. de espesor en el que se reconocen 17 niveles de techo –el 1- a base –el 17. Restos de homínidos (Homo erectus) y herramientas se han recuperado en los niveles 1 a 10 aunque fundamentalmente se registran en dos tramos, uno inferior (niveles 8/9) y otro superior (niveles 3/4). En los años 70, utilizando diversas técnicas, se llevaron a cabo una serie de dataciones. El nivel 13, el primero y más antiguo en el que aparecen restos fósiles de animales, se dató en torno al 700.000 mediante paleomagnetismo; el 10, en el que ya se registran restos humanos, fue datado mediante huellas de fisión de esfeno granos en unos 500.000; y la parte superior del depósito, niveles 1 a 3, se dató en unos 230.000 mediante la técnica Uranio/Thorio. Los paleoantropólogos aceptaron que el rango temporal de los niveles con fósiles humanos se situaba desde el 230.000 al 500.000, aunque algunas dataciones realizadas mediante espectrometría de masas de series de Uranio ofrecían fechas más antiguas (por ejemplo, y entre otras, de 600.000 años o más para la parte media e inferior del nivel 5). En el número de hoy de la revista Nature G. Shen (et al.: Age of Zhoukoudian Homo erectus determined with 26Al/10Be burial dating) da a conocer las edades de 6 muestras de sedimento y de cuatro artefactos obtenidas mediante nucleidos cosmogénicos. La media ponderada de seis de ellas (cuatro han sido desechadas) sitúa a los niveles 7 a 10 en una fecha de 0.77 ± 0.08 Ma, es decir, que de una tacada el Hombre de Pekín ha envejecido más de 250.000 años. Esos niveles caen dentro del rango de los estadios isotópicos marinos (MIS) 17-19, y aunque queda pendiente la asignación de los mismos a episodios climáticos fríos y secos, podría implicar la presencia de homínidos en ese sitio a través de ciclos glaciares e interglaciares. Si bien esa zona nunca vio hielos glaciares y MIS 18 se corresponde con un periodo glaciar relativamente suave (quizás condición necesaria para que los homínidos continuaran allí), si supondría un cambio hacia condiciones más frías y secas, a las que Homo erectus se habría adaptado.

Pero ¿cómo han sido datados esos sedimentos y esos artefactos? La técnica utilizada es la de datación mediante la acumulación de radionucleidos cosmogénicos. Continuamente nuestro planeta está siendo bombardeado por rayos cósmicos. La interacción de estos con la atmósfera genera rayos cósmicos secundarios y terciarios, incluyendo neutrones y muones, que al alcanzar la superficie interaccionan con sedimentos y rocas. Dependiendo del tipo de sedimento o mineral que bombardean se generan unos radionucleidos u otros, como podemos ver en la figurita.




Simplificando mucho –porque ya ha quedado claro en el blog que satán siempre complica las cosas- la idea básica de la datación mediante 26Al/10Be es que esos nucleidos se producen a una ratio fija durante el bombardeo al que se ven sometidos los granos de cuarzo cuando están en la superficie, pero ambos nucleidos tienen diferentes vidas medias. Un cacho de cuarzo expuesto durante un tiempo tendrá concentraciones de esos radionucleidos conforme a la ratio de producción. Una vez que ese cacho de cuarzo queda enterrado (porque esta técnica data sedimentos y rocas que han quedado enterradas) deja de ser afectado por los rayos cósmicos y la cantidad de ambos radionucleidos empieza a decaer con ratios diferentes (por la diferente vida media de ambos). La divergencia desde la ratio de producción puede ser usada como reloj. No esta exento de problemas y de complicaciones, claro. Las variaciones en el campo magnético terrestre, la erosión, escudos de material orgánico e inorgánico, cambios geométricos en la exposición de nuevas caras, pueden modificar las ratios de producción o las concentraciones. Por ejemplo, uno de los artefactos datados en el artículo que ha dado lugar a este colgajo no ha sido incluido a la hora de establecer la fecha media. También ha ocurrido con tres muestra de sedimentos –de las 10 dataciones obtenidas se han utilizado 6, como ya se ha dicho. El artefacto en cuestión ha sido excluido por dar una fecha que se considera aberrante, 1.66 ± 0.21 Ma. El argumento es que esta pieza podría haber sido cogida de un relleno más antiguo de la cueva o de una terraza antes de su manufactura.

Próximamente aparecerá publicado en Journal of Human Evolution un trabajo en el que se ha empleado esta misma técnica para datar un yacimiento Achelense en Sudáfrica, obteniéndose una fecha de 1.57 ± 0.22 Ma (R. Gibbon et al.: Early Acheulean technology in the Rietputs Formation, South Africa, dated with cosmogenic nuclides). Se puede consultar en prensa.

sábado, 7 de marzo de 2009

La prehistoria en imágenes.

En el Día Internacional de la Mujer.

jueves, 5 de marzo de 2009

¡¡El yacimiento prehistórico de Chaves ha sido destruido!!

Kamoya Kimeu es el jefe de la banda de los homínidos. No se trata de un grupo musical, sino de un grupo de rastreadores que tienen un olfato que te cagas buscando fósiles en los yacimientos del Este de África. Él, trabajando para el equipo de los Leakey, ha realizado hallazgos verdaderamente espectaculares, como por ejemplo “el Niño de Nariokotome”, ese homo erectus del lago Turkana que murió siendo todavía un zagal. En esos grandes yacimientos al aire libre es normal proceder así. Cada año el viento y la lluvia pueden dejar expuesto un nuevo fósil justo donde el año anterior te habías echado una meadilla sin ver nada.


Cueva de Chaves (Bastarás, Huesca).

Ahora, Vicente Baldellou, director del Museo Provincial de Huesca y codirector de las excavaciones que desde hace años se venían realizando en la cueva de Chaves va a poder hacer lo mismo pero en plena Sierra de Guara. Simplemente tendrá que esperar a que pase la estación de las lluvias y acercarse a lo que supongo será una enorme terrera, no muy lejos de esa grandiosa cueva, para ir metiendo en una bolsa trozos de cerámica cardial, punzones, taladros, brazaletes, colgantes, huesos de animales domésticos o aún humanos de hace 6800 años, granos de cereal calcinados. Y es que el yacimiento de Chaves, el más importante yacimiento del “neolítico puro” de Aragón y uno de los más importantes de España se ha ido a cascarla… ha desaparecido. No es que haya sido abducido por una desamalda pandilla de extraterrestres que pasaban un día de picnic y tortilla de patata en la Sierra de Guara, no…, simplemente ha sido vaciado por un humano a los mandos de una pala excavadora. Así de simple. Se ha sabido ahora, aunque parece que ocurrió hace más de un año. ¿Cómo es posible? ¿Cómo es posible que en un yacimiento insignia de Aragón se haya producido tal cosa y que nadie reparara cuando estaba ocurriendo o incluso tanto tiempo después de que ocurriera? ¿Qué grado de protección tenía? O mejor dicho ¿tenía algún grado de protección? La Diputación General de Aragón tendrá algo que decir, y quizás se recuerden cosas que si bien no apuntaban directamente a que esto era algo que podía pasar, sí indicaban que hay gente que hace lo que le sale de las pelotas ante la indiferencia de las instituciones. Y cuando uno hace ciertas cosas porque le salen de las pelotas –y le salen bien- puede llegar un día, y ha llegado, que haga otras.
Desde hace décadas la cueva de Chaves está dentro de un coto privado de caza de más de 1500 Ha., que a su vez está dentro de un Parque Natural, el de la Sierra de Guara. El coto fue cercado en la década de los 70 argumentando razones de furtivismo. Dentro de él quedaron Chaves y la Cueva de Solencio, una gruta de 8.2 Km de desarrollo con cuatro lagos interiores. Desde entonces arqueolocos y espeleolocos han estado a expensas de la voluntad y del calendario de tiros de los sucesivos propietarios para acceder a ellas, y cuando en 1990 se creó el Parque Natural parte del coto quedo dentro del área protegida, pero el cercado, de 2,60 m. de altura quedó en pie. En repetidas ocasiones se ha dicho que el vallado es ilegal, que no se adapta a las estipulaciones de la ley sobre conservación de espacios naturales ni a la ley de caza, impidiendo el libre tránsito de especies cinegéticas y la circulación de la fauna silvestre, e impidiendo también el libre acceso al camino real que unía Huesca con Boltaña. En el año 2007 el Justicia de Aragón instaba a la DGA y al ayuntamiento de Casbas –y se puede leer en el Heraldo de Aragón del 20 de junio- a actuar de forma “urgente” para conseguir que la empresa propietaria retirara después de más de 30 años de incumplimiento ese vallado, que además se apropiaba de 270 Ha. protegidas del Parque. Así que en fin…, lo que pasa dentro del coto no lo sabe ni Dios.

martes, 3 de marzo de 2009

jueves, 26 de febrero de 2009

viernes, 20 de febrero de 2009

Exótica aventura en la absurda ciudad de los hombres gaceta.


We're all following a strange melody.
We're all summoned by a tune.
We're following the piper
And we dance beneath the moon...
We're following the piper
And we dance beneath the moon for him.
And we dance beneath the moon.

Estamos todos siguiendo una extraña melodía
Estamos todos convocados por una tonada.
Estamos siguiendo al flautista
Y bailamos bajo la luna...
Estamos siguiendo al flautista
Y bailamos bajo la luna para él.
Y bailamos bajo la luna.

(Abba, “The Piper”)

***************

…y allí estaba yo, vagabundeando por la Galaxia Mnemea -muy curiosa, por su forma de libro abierto-, bastante alejada del planetoide Calamocha, y dejándome llevar por mi minimonolito de carreras, que esta vez tenía el aspecto de una locomotora de vapor, con su humo lleno de carbonilla y todo, que dejó atónitos a los tripulantes de una nave de carga alfacentauriana con la que me crucé –también muy lejos de casa- que me miraban atónitos desde los ojos de buey con las antenas tiesas como escarpias y la piel de gallina vegana (que es como la terráquea pero con cinco pechugas y tres patas) del telele que les entró al ver semejante trasto transgaláctico.

Como ya se hacía tarde y estaba bastante harto de abrir y cerrar válvulas y de atizar el fuego con carbón, me dispuse a descender a un planeta habitado para pasar la noche y que me revisaran la caldera que me perdía vapor por una junta. Puestos a elegir, me decidí por el planeta Erasequeseera, un mundo extraño y literario en el que todos sus habitantes viven inmersos en un cuento o, a lo sumo, en un relato corto adaptado a sus necesidades y gustos. Estos amables erasequeenses son pacíficos y visten de acuerdo con sus fantasías y, cuando te cruzas con ellos, o te añaden a su imaginario y te convierten en personaje de su historia (sin importunarte, eso sí) o, si la tuya les gusta más, se suman gustosos a la prole de los personajes que acompañan tu existencia y participan animadísimos en diálogos y acciones propias de tu cuento. Hay cuentos para todos los gustos, los más son variaciones de los clásicos, estereotipos que se repiten en todas las galaxias y que tienen que ver siempre con el amor, la supervivencia, la lucha del bien y del mal, el patriotismo más o menos bien entendido o los cuentos con pretensiones filosóficas y moralizantes que, en definitiva, son como los otros, pero como más simplones, porque siempre se les ve el plumero… Otras veces los cuentos se parecen más a psicosis colectivas donde todo el mundo de una ciudad se cree algo: bombero, domador de leones o periodista y andan todo el día con la manguera, el látigo o el titular a cuestas. Igual que pasa en otros sitios, unos cuentos tienen más gracia que otros, pero siempre escenifican el que más les conviene en cada momento.

Así que nada, me marqué una trayectoria parabólica descendente de lujo, que el humo de mi flamante y reluciente chimenea de latón subrayó con un elegante trazo, y fui a parar cerca de una hermosa y pequeña ciudad con casas de caramelo y chocolate, con un río de café con leche que la atravesaba por el centro. Era tan bonita, era tan perfecta, tan pulcra, así, vista desde su extrarradio, que no me imaginaba yo a ninguno de sus relamidos y probablemente cursis habitantes poniéndose un mono en un taller para arreglarme la caldera, así que, con gran dolor de corazón, cargué otra vez de carbón el fogón y seguí por una carretera de tierra hasta la siguiente ciudad. La ciudad a la que llegué, al cabo de un par de horas de carretear por un paisaje bucólico y pastoril, se llamaba Niuscity y, al parecer, todo el mundo vivía inmerso en un noticiario de radio o en un telediario y hablaban como en titulares. No sé si me explico; por ejemplo cuando me encontré al primer habitante y me disponía a preguntarle por la dirección de un taller, la conversación fue como sigue:

-Buenos días –dije

-¡UN EXTRAÑO SER EN UNA MÁQUINA INCOMPRENSIBLE APARECE EN LA CIUDAD: NADIE SABE A LO QUE HA VENIDO! –dijo el niucitero a grandes voces, como pregonando e imitando la voz de Matías Prats.

-Mire, buen hombre, yo buscaba un taller donde pudieran reparar mi locomotora…-añadí algo asustado.

-¡ARTÍCULO DE INVESTIGACIÓN: EL EXTRAERASEQUESEENSE PREGUNTA POR UN TALLER Y DA LOS BUENOS DÍAS!

-No…, bueno sí, un taller, esto… ¿me podría indicar…?

-¡TALLERES BENITO / ARREGLA SIN DEMORA / DESDE UNA ASTRONAVE HASTA UN PITO! (No deje de visitarnos en la calle Gudnius 33, esquina con Sucesos; precios especiales a periodistas y gacetilleros) –me espetó con una sonrisa diáfana y franca.

Me costó un poco aprender a cogerle el tranquillo al truco de hablar de forma periodística, con titulares, crónicas y anuncios por palabras, pero ¡qué leches!, en peores me las había visto antes y les dí carta blanca a mis neuronas positrónicas para que desbarraran a placer.

-¡ÚLTIMA HORA: LA CALDERA DEL ARTILUGIO DEL EXTRAERASEQUESEENSE PIERDE AGUA POR UNA JUNTA! – le dije en tono cantarín al que parecía el encargado del taller.

-¡NOTICIAS ECONÓMICAS: LOS TALLERES BENITO ENCARGADOS DEL PROYECTO DE REPARACIÓN DE LA NAVE TRANSGALÁCTICA LLEGADA DEL ESPACIO!, los afamados Talleres Benito, precedidos por su buen nombre y buen hacer, consiguen el contrato, etc, etc. –me contestó ufano el que por las “Bes” de su gorra y mono, parecía el mismísimo Benito en carne y hueso.

-¡EL EXTRANJERO LLEGADO DEL ESPACIO DECLARA A NUESTROS REPORTEROS: “LA NECESITO PARA MAÑANA SIN FALTA”! –le solté como dominando la situación de hablar por titulares.

-¡TALLERES BENITO / ARREGLA SIN DEMORA… -empezó a decir el mecánico.

-Ya, ya, ¡HASTA UN PITO!, perdón,… digo: ¡EL EXTRANJERO PARECE ENTENDER MÁS DE LO QUE PARECÍA AL PRINCIPIO: YA HABLA VUESTRO IDIOMA!

-¡VUELVA A VISITARNOS…! –dijo Benito.

Así que cogí el maletín y me fui hacia un hotel que había visto en el trayecto hasta el taller. El hotel se llamaba “El Heraldo de Niuscity” y estaba organizado de tal forma que cada piso era una sección (local, sucesos, internacional, cultura…) y cada habitación a una noticia en concreto que se analizaba en pantallas interactivas y pósters desde su inicio hasta las últimas consecuencias. Me negué a aceptar una habitación en el piso “Necrológicas” y me tocó una en la sección “Cultura”.

-¡UN DISTINGUIDO CABALLERO PROCEDENTE DEL ESPACIO SE HA ALOJADO EN NUESTRO HOTEL: LE HA CORRESPONDIDO LA HABITACIÓN TTKM! –me dijo el recepcionista entregándome una llave.

“Cultura” estaba, como siempre, en el penúltimo piso, encima de “Espectáculos” y debajo de “Programación de TV” y mi habitación estaba dedicada a Tutankamon.

1-¡CARTER, DESPUES DE AÑOS DE BÚSQUEDA, ENCUENTRA LA TUMBA INTACTA DE TUTANKAMON! –ponía en una gran pantalla de plasma de la pared con caracteres del Times de 1922, y seguía- LORD CARNAVON SE FELICITA POR EL GRAN HALLAZGO.
2-¡TUTANKAMON FUE ENVENENADO¡ -pregonaba una pantalla más pequeña.
3-¡ULTIMAS NOTICIAS: LA MALDICIÓN DE TUTANKAMON SE COBRA UNA VICTIMA: LORD CARNAVON HA MUERTO! –proyectaba un cañón en la pared.
4-¡EL FARAÓN NIÑO MURIÓ DE UN GOLPE EN LA CABEZA! –seguía añadiendo la pared que cambiaba de titulares cada cuatro segundos:
5-¡NUEVOS ESTUDIOS DEMUESTRAN QUE TUTANKAMON MURIÓ POR UNA ROTURA DE FÉMUR Y NO ERA TAN NIÑO: TENÍA ENTRE 18 Y 20 AÑOS!
6-¿MURIÓ TUTANKAMON EN UNA CACERÍA?
7-¡TUTANKAMON MURIÓ AL CAERSE DEL CARRO EN PLENA CACERÍA!
8-¡TREMENDO!: ZAHI HAWASS DECLARA QUE LA MALDICIÓN DEL FARAÓN LE APAGÓ EL ORDENADOR DURANTE UNA HORA.
9-EL FÉMUR ESTÁ ROTO PERO NO HUBO INFECCIÓN: TUTANKAMON NO MURIÓ NI DE UN GOLPE EN LA CABEZA, NI ENVENENADO, NI POR ROMPERSE LA PIERNA, DECLARARON PROFESORES DE LA UNIVERSIDAD DE…
10-¿DE QUÉ MURIÓ TUTANKAMON?
11-¿MURIÓ TUTANKAMON?
12-¡ULTIMA HORA!: ¡UNA SEÑORA DE LA LOCALIDAD DE PLACEBO DE LA SIERRA DECLARA QUE TUTANKAMON SE LE APARECIÓ EN LA CUADRA DEL GANADO, CUANDO LES ECHABA PIENSO A LAS VACAS, Y LE DIO LA RECETA DE LA GENUINA CERVEZA QUE BEBÍAN LOS CONSTRUCTORES DE LAS PIRÁMIDES A LA VEZ QUE LE ANUNCIABA QUE NO HAY MÁS DIOS QUE AMÓN Y TUTANKAMON SU PROFETA!

Salí por pies de la habitación y le solicité al conserje otra cual anuncio por palabras:

-RESIDENTE EN EL HOTEL “HERALDO DE NIUSCITY” CAMBIARÍA HABITACIÓN TUTANKAMON, “FULL EQUIPE”, POR OTRA MÁS TRANQUILA.

-¡DOS POR UNA, DOS POR UNA!, NUESTRO HOTEL OFERTA DOS HABITACIONES AL PRECIO DE UNA ESTA NOCHE –dijo feliz el conserje a la vez que me daba dos llaves del mismo piso/sección de Cultura.

Abrí la primera y en la pared de enfrente se leía, cambiando de titular cada cuatro segundos:

1-HOMBRE DE LOS HIELOS ENCONTRADO EN UN GLACIAR DE LOS ALPES!
2-ITALIANOS Y AUSTRIACOS DISPUTAN POR EL HOMBRE DE LOS HIELOS.
3-¡EL HOMBRE DE LOS HIELOS ESTABA EN ITALIA POR 92 METROS!
4-EL HOMBRE DE LOS HIELOS ES LA MOMIA MÁS ANTIGUA.
5-AL HOMBRE DE LOS HIELOS NO LE QUEDAN YA DESCENDIENTES, SEGÚN UN ESTUDIO.
6-ANALIZADO ADN MITOCONDRIAL DE ÖTZI: PERTENECÍA A UN GRUPO YA DESAPARECIDO.
7-ÖTZI MURIÓ AL SORPRENDERLE UNA TORMENTA CERCA DE SU ALDEA.
8-A LO MEJOR LLOVÍA, PERO ÖTZI TENÍA UNA PUNTA DE FLECHA EN LA AXILA DERECHA.
9-A ÖTZI LO MATARON DE UN FLECHAZO Y DE UN FUERTE GOLPE EN LA ESPALDA…
10-DEFINITIVO: ÖTZI SE CORTÓ UNA MANO Y UNOS DÍAS DESPUÉS FUE ASAETEADO Y REMATADO DE UN GOLPE EN LA ESPALDA.
11-NUEVOS ANÁLISIS DESVELAN QUE ÖTZI…

Salí dando un portazo y me encaminé hacia la siguiente habitación, cuya puerta abrí ya con precaución:

-GRAZIE ALLA TECNICA DI FUSIONE DEL BRONZO È STATO POSSIBILE SVELARE L´ORIGINE DELLA FAMOSA OPERA ROMANA: ¡LA LUPA CAPITOLINA È “NATA” NEL MEDIOEVO!

Cerré la puerta despacio y me apoyé en ella de espaldas dispuesto a tomar una decisión. No podía dormir en habitaciones donde no se daban más que sustos. Si los del Dream Team del planetoide Calamocha se enteraran, ¡menudo disgusto se darían! Ya estoy oyendo a Binford con la monserga de que si no se tiene en cuenta el contexto…, ¡luego pasa lo que pasa…!, a Wheeler diciendo que Carter era un “piernas” de dibujante y que de Arqueología no tenía ni puta idea y a Hodder predicando su nueva religión simbológicolibrealbedriense para terminar de enmarañar el asunto. Así que hice lo que cualquier ser civilizado en mi situación hubiera hecho: buscar el bar.

-VIAJERO ESPACIAL CAMBIARÍA MONEDA CIRCULANTE POR UN GINTONIC DE GINEBRA RIVES ETIQUETA NEGRA. RAZÓN AQUÍ –le pregoné a un camarero circunspecto que oficiaba tras la barra.

-No sé por qué el señor me habla así… -me contestó con cara de extrañado.

-Aquí todo el mundo habla así –asentí casi ofendido.

-Ya, pero usted no es de aquí –me dijo impertérrito.

-¿Y usted?

-Yo tampoco.

-Ya veo -concedí displicente y continué- ¿haría usted el favor de servirme lo que le he pedido?

-Por supuesto, caballero, y no se ofenda, yo sólo quería hacerle partícipe del hecho diferencial: yo provengo de la ciudad de Cocktelcity, en otra autonomía, donde todos nos dedicamos a preparar combinados y a dar conversación a clientes imaginarios…, de hecho me vine aquí para poder servir de verdad y experimentar la plasmación real de nuestra ficción literaria…, pero ya estoy un poco harto de que todo el mundo me pida las cañas en TITULARES y a grito limpio. Esto…, hablando de hechos históricos diferenciales y de autonomías unipersonales irrenunciables, ¿cuál es su fantasía?

-Sí, la verdad es que le comprendo, todo este amor por el TITULAR zafio y las noticias sin contrastar ya me está poniendo a mi también de los nervios…, en cuanto a su pregunta, yo voy de computador expsicópata y humanoide de película de ciencia ficción.

-Y que lo diga…, unos pelmas todos estos periodistas. ¿Computador expsicópata?, interesante elección de personaje, si me permite decirlo…, por cierto ¿sabe como se llama este bar?

-No, no me he fijado al entrar.

-Soggy Dollar Bar –dijo ufano, como retándome con la mirada.

-¿Cómo el del Hotel Sandcastle en Jost Van Dike, en las caribeñas Islas Vírgenes, al que se suele ir nadando y por eso se llega a él con el dinero empapado, y que dicen que fue donde se inventó el famoso cóctel Painkiller? –pregunté retórico, comedidamente pedante y tirando de base de datos.

-El señor me deja anonadado con su erudición…-dijo servil y con la baba en la comisura de la boca a punto de nieve.

-Bueno, ante un especialista como usted, le hago caso a mi memoria y recompongo mi deseo: sea pues un “asesino del dolor” el que me ayude a recordar a sus conciudadanos gacetilleros por siempre. Ya lo dijo el mismísimo Carvalho, se come para olvidar y se bebe para recordar…

-Sabias palabras, caballero; ¿alguna instrucción especial? –concedió, ya rendido.

-Sea prudente, como un equilibrista miedoso, con la nuez moscada y avaro, como un banquero cualquiera, con el zumo de naranja –apunté displicente y un punto chulesco.

-Así será.

Y así fue como pasé una noche en una chaise longue del Soggy Dollar Bar, dándole palique a un camarero amabilísimo, y marché contento, pero sin dormir, al día siguiente, luego de transmutar mi locomotora –para asombro del pobre Benito- en bajel pirata del Caribe, al que bauticé, por su bravura, “El Temido”, y salir viento en popa a toda vela camino del Calamocha; y me fui a correr otras aventuras, que ya os relataré otro día, y a hacer pública por toda aquella galaxia memoriosa mi entusiasmo por la misión.

Fdo.: HAL 9000


PAINKILLER: dicen los entendidos en crisis y cócteles que la mezcla de ambos, en algunas ocasiones, produce hijos hermosísimos. Por ejemplo, tras la brutal crisis que se produjo después la Ley Seca, donde güisquis y ginebras quedaron tocados del ala por su carestía, se arrimó el ascua coctelera a lo que se llamó la moda Tiki, esto es, la proliferación por doquier de bares y recetas pseudopolinésicocaribeñas en las que el ron, más barato por abundante, era la base de una serie de propuestas variopintas, con profusión de alharacas, sombrillitas, frutas tropicales, pajitas, bengalas y demás artificios que servían para olvidar las estrecheces gingüisqueras y para remontar con alegría, algo infantil y hollywoodiense si queréis, los duros tiempos que había que sortear. Fueron –y coincidieron en el tiempo- a los cócteles lo que Carmen Miranda a las actrices de las películas musicales. Brillaron, por aquellos tiempos exóticos, cócteles de sugerentes nombres como Mai Tai, Fogcutter, Chief Lapu Lapu, Zombie, Navy Grog, Painkiller o Suffering Bastard, que sobrevivieron a otros menos inocentes, con variantes regionales francamente perjudiciales, como el Tumba Abierta o el Coco Loco que acabaron en la lista negra de todos los aficionados… que sobrevivieron a su ingestión. Quizá uno de los más conseguidos, aunque con variantes muy marcadas según los países, sea el Painkiller, que le viene como anillo al dedo a estos tiempos de crisis que vivimos:
dos partes de ron añejo de calidad, cuatro de zumo de piña, una de crema de coco, otra de zumo de naranja. Se sirve en copa de balón amplia, sobre hielo, mezclando levemente y añadiendo una rayadura de nuez moscada y un polvito de canela. Los adminículos añadidos dependen de lo relamidos y horteras que estemos dispuestos a ser. A mí las pajitas y las rodajas de fruta me molan, mientras que las sombrillitas y las bengalas se las dejo a gentes menos cuidadosas con su imagen pública.

martes, 17 de febrero de 2009

Comportamientos modernos.


Cueva Blombos (Sudáfrica):
Ocre rojo grabado hace 100.000-80.000 años;
conchas perforadas hace 75.000.

Río Klasies (Sudáfrica):
Tecnología de láminas hace 70.000 años.

Cueva Border (Sudáfrica):
Hueso y madera tallados hace 36.000 años.

Mumba (Tanzania):
Industria de la Edad de la Piedra Tardía hace 50.000 años.

Enkanupe Ya Muto (Kenia):
Industria de la Edad de la Piedra Tardía hace 50.000 años;
cuentas perforadas hace 40.000.

Cueva de las Palomas (Marruecos):
Conchas perforadas hace 82.000 años.



Skhul, Qafzeh (Israel):
Bienes funerarios simbólicos hace 110.000-90.000 años.



Sungir (Rusia):
Colgante de marfil pintado hace 28.000 años.

Kostenki (Ucrania):
Cuentas perforadas hace 36.000 años.

Mladec (República Checa):
Entierro ceremonial hace 18.000 años.

Dolni Vestonice (República Checa):
Colmillo de mamut tallado hace 26.000 años.

Chauvet (Francia):
Pinturas rupestres hace 31.000 años.

Cro-Magnon (Francia):
Bienes funerarios decorativos hace 31.000 años.

Cueva Morín (España):
Rituales funerarios hace 30.000 años.



Kakadu (Australia):
Arte rupestre hace 40.000 años.

Lago Mungo (Australia):
Entierros ceremoniales con ocre rojo hace tal vez 60.000 años.

viernes, 13 de febrero de 2009

jueves, 12 de febrero de 2009

Otra vez será, Charles.

Siempre que pasa igual ocurre lo mismo. Llevaba yo ya un tiempo diciéndome Jones…, Jones, mira que deberías ir preparando el colgajo del día 12 de febrero, que te va a pillar el toro…, que ya verás como te pilla que te lo digo yo. Nada, un colgajillo para celebrar que si Charles Robert Darwin siguiera vivo estaría hoy ante una tarta con doscientas velas por apagar, rodeado de muchos, muchísimos (pero no todos, la Palin por ejemplo, que estará cazando osos con el Sarkozy antes de que se ahoguen) cantándole ♫♫♫♫porqueess un chico exceleeennte, porqueeesss un chico exceleeennte, porqueesssss un chico exxxceleeennteeeeeeee, y siempre lo será♫♫♫.
Pero no, no, que no, que hay cosas que no pueden ser y además son imposibles. Un pertinaz virus de la gripe creado por Dios (que hasta a esos ínfimos detalles llegó para dar bien por el saco) y que muta a voluntad propia como si para él todo el año fuera carnaval, las partidas de petanca, y que ando corrigiendo diseños de trócolas (¡vaya diseños!) hoy sí y mañana también, me han partido por el eje. Así que no veo otra solución que acudir al socorrido recurso de la foto para sumarme a la celebración. Porque además hoy, que ya me encontraba algo mejor y menos agobiado, me ha costado reaccionar. Esta mañana me he caido de la cama, sí, sí, literalmente. La última vez que me caí de la cama fue por mi culpa -la típica desorientación pasajera esa, que no sabes en qué lado estás- y debería tener yo 4 ó 5 años. Hoy la culpa ha sido de mi secretario de alcoba. Todos los días, mientras me desperezo, me pone al corriente de lo que pasa en el planeta, aunque empiezo a pensar que quizás de forma un tanto particular…, y que quizás no tenga muchas luces.
Hoy me ha soltado a bocajarro, justo cuando me estaba rascando un sobaco y abriendo la boca sin ningún disimulo, que es como está mandao que hay que desperezarse, que los chimpancés y nosotros no somos parientes tan cercanos y que aumenta la distancia genética en un 10%. Y ahí es cuando me he caído. Malamente y desde el suelo he llegado a balbucir ¿y quién dice eso?,
- El mundo, señor.
- ¿Todo el mundo?
- No, lo pone aquí, en este diario que tanto le gusta, El Mundo.
¡Acabaramos! Pero para entonces ya era demasiado tarde, ya me estaba levantando también malamente. Este diario, como algún otro, da esa noticia haciendo referencia a un artículo que se publica hoy en la revista Nature (T. Marques-Bonet et al.: A burst of segmental duplications in the genome of the African great ape ancestor). Tengo el artículo delante y una bolsa de hielo en la cabeza para rebajar el chichón. Y por más que lo leo no alcanzo a ver yo de dónde sale la noticia. Como ya nos advertía HAL9000 tiene que ser el hielo. Así que nada, mañana, más despejado, será otro día. Hoy, muchas felicidades Charles R. Darwin. Y tranquilo, la especie va bien.


lunes, 9 de febrero de 2009

Abstenerse hipocondríacos.

Cráneo con un tumor orbital.

Te he advertido, que conste. He visto estos días en varios periódicos la noticia de que en el Museo Egipcio de Barcelona se ha abierto hasta el 30 de junio una exposición bajo el título “Esqueletos enfermos”. En ella sus comisarios, Albert Isidro y Assumpció Malgosa (de quienes ya recomendé en un pegote el libro “Paleopatología. La enfermedad no escrita”) han conseguido reunir y nos ofrecen un amplio repertorio de enfermedades y dolencias sufridas por los humanos a lo largo de la historia que han quedado registradas en los huesos.

En una de esas noticias se incluía esta imagen, que… en fin…, no me he podido resistir a colgar. Si tuviera que apostar diría que se trata de un osteoma. Los osteomas son tumores que crecen lentamente y que producen masas esclerosas de hueso, plurilobuladas o de contornos lisos, a veces de un tamaño importante. En el cráneo y en la cara pueden desarrollarse en la tabla externa e interna, o sea, que pueden crecer hacia adentro o hacia fuera. Son tumores benignos que nunca se transforman en malignos, pero claro, si crecen en zonas como el cráneo y hacia adentro, pueden comprometer por compresión áreas vitales o provocar cuadros hipertensivos intracraneales. En el caso de la fotografía afecta claramente a la órbita del ojo izquierdo, pero yo díria que también a la fosa temporal. Esa zona desenfocada que se ve ahí, por fuera del cráneo, yo diría que también es tumor (si alguien va a verla que me lo diga). Vaya mala pinta que tiene eso.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Sansevieria ehrenbergii.

Ayer mismo asistí a una conferencia que se impartía dentro del ciclo “Pa mear y no echar gota: expediiiieeeenteeees equiiiis”. Ya os podeís imaginar de qué van. Ésta versaba sobre “El Último Botín: paaa la saaaca”. En un momento de la misma, abstraído en mis pensamientos (me decía yo a mí mismo que más que semejante crédito a bancos y cajas de ahorro –para nada, bueno sí, para ellos- quizás hubiera sido mejor haberles agarrado los tirantes a los “güevos”) abstraído, como digo, reparé en que en un rincón había una Sansevieria. Sansevieria…, Sansevieria… Aunque igual no te diga mucho el nombre, o nada, es un género de plantas de la familia de las ruscáceas y a algunas de sus especies las tienes que tener más vistas que al tebeo –sin ir más lejos a la S. trifasciata, que igual hasta la tienes en casa en versión natural o en plástico-. Muchas de ellas tienen hojas duras y punzantes y por eso reciben nombres como “espada de San Jorge”, “cola de lagarto”, “lengua de tigre” o… “¡lengua de suegra!”.


S. trifasciata y S. ehrenbergii.


Una de las especies de este género es la S. ehrenbergii, a la que en lengua maa los masai llaman Oldupai. En una zona del norte de Tanzania esta planta prolifera de forma especialmente notable, y ha recibido su nombre como topónimo; es la Garganta de Oldupai (Olduvai desde que empezaron a pulular los europeos por allí).


Garganta de Oldupai (Olduvai).

Hoy es un cañón seco y profundo que en la estación húmeda da salida a aguas de los lagos Ndutu y Masek hasta la depresión de Olbalbal, pero hace algunos millones de años la zona entera era un enorme lago alcalino en el que se fueron acumulando depósitos de sedimentos (algunos de ellos, afortunadamente, de origen volcánico). Posteriormente movimientos tectónicos drenaron el lago, y esos sedimentos empezaron a ser erosionados. En la actualidad el depósito estratigráfico que ha quedado al descubierto tiene 100 m. de potencia y sus capas (beds) más conocidas, la I y II (de base a techo) que abarcan desde 1.8 a 1.2 M.a., han proporcionado restos de Paranthropus boisei y Homo habilis y herramientas de la industria Olduvaiense (registrada ahí por primera vez).

Empezado a excavar en la década de los 30 del pasado siglo por Louis Leakey, es uno de los yacimientos más importantes del mundo. Este mes el Museo Arqueológico Regional de Madrid será sede de un curso dirigido por Manuel Domínguez-Rodrigo, profesor de Prehistoria de la UCM, sobre la Arqueología de los orígenes humanos en el África oriental, en el que este sitio, Olduvai, Oldupai en maa, es protagonista. Aquí dejo la publicidad. Como siempre, "click" para agrandar.


lunes, 2 de febrero de 2009

Humorgasmus.


viernes, 30 de enero de 2009

Blombos: ocres grabados de 100.000 años.

Ocre grabado recuperado en el año 2002 en la cueva Blombos. 77.000 años.


El equipo que trabaja en la cueva sudafricana de Blombos publicará próximamente en Journal of Human Evolution 13 nuevas piezas de ocre grabadas. Así se indica en el último número de la revista Science (Early Star for Human Art? Ochre May Revise Timeline). En el 2002 ya se dieron a conocer otras dos, datadas hace 77.000 años, que fueron consideradas por muchos investigadores como evidencia de la aparición de la expresión simbólica y aun del arte 40.000 años antes de lo que se pensaba.


Uno de los nuevos fragmentos de ocre grabado. 100.000 años.


En esta ocasión se han usado al menos 4 métodos de datación, incluyendo OSL (termoluminiscencía estimulada óptimamente), que ha ofrecido fechas de 99.000 años para el más antiguo de los niveles, del que proceden 8 de las 13 piezas. Aunque algunos investigadores mantienen ciertas reservas, sugiriendo que las líneas que aparecen grabadas en las piezas de este nuevo lote podrían haberse producido incidentalmente al manipular el ocre en tareas utilitarias (ya se hizo mención en otro colgajo de que el ocre se utilizó con diversos propósitos), la marcas se presentan en modelos que parecen inconsistentes con el de la simple reducción del soporte a polvo. Diseños que incluyen líneas cruzadas, onduladas, en forma de abanico, o el examen microscópico que muestra que fueron realizadas con la punta de un útil lítico y un cuidadoso control del trazo refuta, en opinión de Henshilwood, que fueran simples garabatos, y sugieren una tradición de representaciones simbólicas por encima de los 100.000 años, que tal vez, según Mellars, se remonte hasta el origen mismo de nuestra especie, hace entre 160.000 y 200.000 años.

martes, 27 de enero de 2009

El primo Mickey.

¿Quién no se reconoce aquí?
Las relaciones de familia a veces dan unos disgustos tremendos. En el siglo XIX se montó un pitote importante con eso que se decía que había dicho Darwin, pero que en realidad nunca dijo, de que el hombre descendía del mono. Un verdadero cuadro…, gritos, histeria, hubo hasta desmayos y las reacciones habituales, aunque en este caso poco afortunadas, del tipo “mono sería tu abuelo”. Tiempo después, superado el shock inicial y otras cosas, se fijó un modelo filogenético que nos emparentaba con los póngidos, sí, pero a cierta distancia ojo. Si no tienes más remedio que ser primo de alguien, pues no tienes más remedio, pero está claro que no es lo mismo ser primo del de zumosol que del de Rajoy, porque como bien me dijo una vez un pastor de yaks que conocí en el Tibet “’pa’ las cuestas arriba quiero mi burro que las cuestas abajo yo me las subo” –un sabio aquel tipo-. Así que parientes seríamos, pero tarariparientes de tararaparientes de parientes que ya casi no eran ni parientes. El modelo filogenético utilizado hasta los años 60 del pasado siglo –e impuesto dos décadas antes- consideraba que los grandes simios (chimpancés, gorilas y orangutanes) constituían un grupo monofilético del que tiempo antes se había desgajado la rama que conduciría a los humanos (fig. 1). Al fin y al cabo el parecido físico entre esos grandes simios es mayor que el que hay entre nosotros y cualquiera de ellos. Veinte años no serán nada, vale, pero veinte millones de años ponían bastante tierra de por medio y podía ser un periodo lo suficientemente majete como para no tener que invitarles a la celebración tu divorcio. A partir de ese momento habríamos seguido ya solitos –nuestros antepasados- nuestra andadura, y así se discutía si el Sivapithecus era el primer homínido o si el Kenyapithecus madrugaría para fabricar herramientas –que no lo eran- hace 14 M.a., o bien preferiría las últimas horas de la tarde, con la caída del sol.


Los cladogramas se leen de abajo a arriba –de hecho los tres de la fila superior están proporcionando exactamente la misma información. Los nodos –que marcan un episodio de especiación- pueden rotarse sin que el significado del gráfico varíe.



Entonces entró en escena la biología molecular. E. Zuckerlandl y L. Pauling plantearon que ésta ofrecía posibilidades para construir árboles genealógicos y para determinar el momento en el que se había producido una excisión en una rama –un reloj biomolecular-, superando así las meras comparaciones anatómicas, que a veces pueden ser engañosas. Cuando un linaje se separa en dos taxones diferentes cada uno de ellos irá acumulando cambios -mutaciones genéticas- de manera continua e independiente, de forma que cuanto más lejano sea el momento de la separación mayores serán las diferencias genéticas entre ambos. Basta con conocer el número de variantes entre proteínas homólogas, o fragmentos homólogos de ADN de especies distintas y la frecuencia con la que se producen para saber lo emparentadas que están y hasta cuándo compartieron un ancestro común. En 1967 A. Wilson y V. Sarich, analizando esas diferencias en la albúmina, una proteína que chapotea por la sangre, de monos rhesus, gorilas, chimpancés y humanos establecieron que la separación entre los antropomorfos africanos y la rama humana se produjo hace unos 5 M.a. (Immunological time scale for hominid evolution. Science). El modelo pues debía de cambiar y se transformó, aunque no de inmediato, en otro en el que los humanos compartían durante un tiempo un antepasado común con los antropomorfos africanos (fig. 2). En los años 80, una nueva técnica biomolecular, la hibridación de ADN, puso de manifiesto el estrecho parentesco entre chimpancés y humanos, que compartieron un ancestro común durante tal vez 2 ó 3 M.a y del que el linaje de los gorilas se había desgajado con anterioridad, hace unos 8 ó 10 M.a. (fig. 3).